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¿Qué es el mantenimiento centrado en la fiabilidad (RCM)?

El mantenimiento centrado en la fiabilidad (RCM) es una estrategia para priorizar los activos y evitar fallos. Descubra cómo se mejora el rendimiento de los activos con el RCM.

El mantenimiento centrado en la fiabilidad (RCM) es un método de mantenimiento que analiza posibles fallos en la funcionalidad de cada activo y determina el mejor tipo de mantenimiento para evitar cada fallo. En lugar de implementar una estrategia de mantenimiento integral en toda la organización, el RCM tiene en cuenta las necesidades de los activos individuales y ajusta cada plan de mantenimiento en consecuencia.

El RCM es más rentable que otras estrategias de mantenimiento porque tiene en cuenta y aborda posibles fallos y errores en los activos, para dar prioridad a aquellos que tendrán el mayor impacto en la organización. No todos los activos se benefician de un mantenimiento preventivo (MP) programado con regularidad, por lo que realizarlo en todos ellos puede desperdiciar tiempo y dinero. Sin embargo, para aquellos activos que se benefician del mantenimiento preventivo, mantenerlos en el programa de mantenimiento planificado garantiza que seguirán funcionando como está previsto.

Si se ejecuta correctamente, la planificación del RCM puede ser una forma muy eficaz de gestionar los activos y reducir los costes en toda la organización.

¿De dónde viene el RCM?

Se cree que el sector de la aviación desarrolló el RCM en la década de los 60, en respuesta a un número creciente de fallos y accidentes de aviones.

Un informe de 1978 patrocinado por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, en colaboración con United Airlines, define oficialmente el término y describe las aplicaciones, las mejores prácticas y los tipos de tareas para el RCM. El informe de 515 páginas incluye un diagrama de decisiones para determinar cómo aplicar tareas de mantenimiento específicas a varios tipos de equipos.

En la actualidad, numerosos sectores utilizan el RCM para priorizar y asignar tareas de mantenimiento programadas.

¿Cómo funciona el análisis de RCM?

El análisis de RCM es el estudio de los fallos potenciales de un activo y sus causas principales. La información recopilada durante este análisis proporciona el marco para que pueda desarrollar correctamente su programa de fiabilidad de RCM.

Puesto que no todos los activos son críticos para su organización y no todos los fallos son catastróficos, el análisis de RCM le ayuda a identificar:

  • Fallos funcionales, es decir, cuando el equipo no funciona según lo previsto. Esto es diferente del fallo absoluto porque también puede incluir problemas como ralentizaciones inesperadas, errores de producción y otros problemas que afectan a la capacidad de su organización para satisfacer la calidad y cantidad de la producción.
  • Impacto de los fallos, que le ayuda a identificar la gravedad de los fallos del equipo y la importancia de evitarlos. Si el fallo no afecta a las operaciones típicas, no es un buen candidato para el RCM. Por otro lado, si el fallo tiene consecuencias graves a largo plazo, el siguiente paso es identificar los modos de fallo y la medida que debe tomarse para evitarlo.
  • Identificar los modos de fallo, que es el paso final en el análisis de RCM. Este proceso ayuda a los equipos a identificar formas de evitar cada tipo de fallo.

¿Para qué sirve una estrategia de RCM? Los profesionales del sector definen el RCM como:

  • "La mejor manera de desarrollar un programa de mejora del mantenimiento".– A. M. Smith
  • Proceso que "utiliza un equipo multifuncional para desarrollar una estrategia de mantenimiento completa que garantice la fiabilidad inherente del diseño de un proceso o equipo". – Doug Plucknette
  • Una forma de "identificar componentes cuyos fallos funcionales pueden causar consecuencias no deseadas en la planta o instalación". – Neil Bloom

Por qué el RCM es importante para el mantenimiento, la reparación y las operaciones

El mantenimiento, la reparación y las operaciones (MRO) incluyen todo el mantenimiento que se debe realizar en toda la organización. Lo abarcan todo, desde el cambio de neumáticos en vehículos de empresa hasta la lubricación de activos y la sustitución de bombillas.

El mantenimiento centrado en la fiabilidad ayuda a su equipo a priorizar las tareas de MRO que deben llevarse a cabo. El análisis de RCM contribuye a identificar los activos más críticos y cuál de las cuatro estrategias de mantenimiento debe utilizar un equipo para mantener los activos funcionando de forma eficaz durante el mayor tiempo posible.

Una vez que el análisis de RCM proporciona esta información, el equipo de mantenimiento sabe qué trabajo debe realizarse y con qué frecuencia. También puede priorizar las tareas en función de su importancia. Esto permite a los equipos realizar el mantenimiento preventivo de la forma más eficaz posible, sin añadir tareas de mantenimiento innecesarias.

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¿Cuáles son los principios básicos del mantenimiento centrado en la fiabilidad?

Un programa de mantenimiento centrado en la fiabilidad satisfactorio:

  1. Está definido y estructurado para preservar el funcionamiento del sistema. En lugar de centrarse en la preservación de los activos, se centra en preservar la funcionalidad de los mismos.
  2. Identifica los modos de fallo. Los modos de fallo abarcan las formas en que algo puede fallar. Los fallos son cualquier error o defecto, especialmente los que afectan al cliente. Pueden ser fallos potenciales o reales que se hayan producido anteriormente.
  3. Aborda los modos de fallo por importancia. Los fallos más críticos deben priorizarse por encima del resto.
  4. Selecciona las tareas de mantenimiento adecuadas. Define los candidatos a tareas de mantenimiento aplicables y selecciona la más eficaz en caso de modos de fallos importantes.
RCM infographic

¿En qué se diferencia el RCM de los programas de mantenimiento estándar?

El mantenimiento centrado en la fiabilidad difiere de otros tipos de mantenimiento porque se centra en personalizar el mantenimiento de cada activo y en mejorar la fiabilidad. Los activos y sus posibles fallos se analizan en profundidad y se elige el tipo de mantenimiento que mejor se adapte a la criticidad del activo y a las necesidades de la organización. El RCM no implica la implementación de un programa de mantenimiento integral en toda la organización; en su lugar, los métodos de mantenimiento se seleccionan minuciosamente y pueden no ser los mismos para cada activo o incluso para cada función de un activo.

Hay varias estrategias de mantenimiento, y cada una puede ser eficaz a su manera. Entre otras estrategias de mantenimiento se encuentran el funcionamiento hasta que se produzca una avería, el mantenimiento correctivo, el mantenimiento preventivo y el mantenimiento predictivo.

A continuación se ofrece un breve resumen de otros tipos de mantenimiento:

Mantenimiento de funcionamiento hasta que se produzca una avería (o mantenimiento reactivo)

El mantenimiento de funcionamiento hasta que se produzca una avería pone en marcha un activo hasta que falle antes de realizar el mantenimiento o sustituir piezas. Aunque esto puede ir bien para ciertos activos no críticos, puede tener consecuencias desastrosas cuando se utiliza como estrategia para activos críticos.

Mantenimiento correctivo

Este tipo de mantenimiento implica la realización de tareas de mantenimiento o reparación en el equipo cuando los técnicos detectan un problema durante una inspección u otro tipo de mantenimiento. Aunque el equipo aún no ha fallado, el problema detectado puede provocar un fallo si no se corrige. Esto implica la planificación y realización de un mantenimiento programado con regularidad para prolongar la vida útil del equipo y evitar tiempos de inactividad imprevistos. Funciona bien con determinados tipos de activos, como aquellos que necesitan mantenimiento en función del tiempo de uso o el calendario. Puede implicar tareas como el cambio de filtros, la lubricación o la sustitución de ciertas piezas.

El mantenimiento preventivo implica la planificación y realización de un mantenimiento programado con regularidad para prolongar la vida útil del equipo y evitar tiempos de inactividad imprevistos. Funciona bien con determinados tipos de activos, como aquellos que necesitan mantenimiento en función del tiempo de uso o el calendario. Puede implicar tareas como el cambio de filtros, la lubricación o la sustitución de ciertas piezas.

Mantenimiento predictivo

El mantenimiento predictivo utiliza sensores para ayudar a predecir cuándo un activo puede necesitar mantenimiento o estar próximo a fallar. Por ejemplo, los sensores de vibración o temperatura del equipo se pueden conectar a un sistema de gestión de mantenimiento informatizado (CMMS) y notificar a los usuarios cuando las vibraciones o las temperaturas sean anómalas, lo que indica que el activo requiere mantenimiento. Esto es eficaz para activos críticos que provocarían una interrupción grave si se permitiera que fallaran.

Cada uno de estos métodos de mantenimiento se puede elegir para un activo o función después de poner en marcha el RCM. Las organizaciones que utilizan el RCM también implementan mejoras continuas, lo que significa que el método o el programa de mantenimiento se cambiarán continuamente para garantizar resultados óptimos.

El impacto de una fiabilidad deficiente en el mantenimiento

Una estrategia de RCM completa proporciona a las organizaciones la confianza de que sus equipos seguirán siendo fiables a lo largo del tiempo. Por otro lado, las empresas que no aplican un mantenimiento suficiente suelen tener una fiabilidad deficiente de los equipos y se vuelven vulnerables a una serie de problemas, entre los que se incluyen:

Mayor desgaste

Realizar menos tareas de mantenimiento preventivo puede aumentar considerablemente la edad de funcionamiento de sus activos y equipos. Confiar en el funcionamiento hasta que se produzca una avería significa que las piezas se ensucian más y se desgastan más rápidamente. Además, en muchos casos, se averiarán con más frecuencia que una máquina con un mantenimiento adecuado, lo que añade daños adicionales al activo.

Fallos frecuentes del equipo

Cuando los equipos de mantenimiento no inspeccionan y reparan de forma rutinaria las piezas y los equipos, es más probable que los activos fallen. Y puesto que no es probable que estos equipos detecten posibles fallos antes de que ocurran, el daño puede ser más catastrófico, ya que requiere una sustitución completa en lugar de reparaciones sencillas.

Instalaciones peligrosas y que incumplen la normativa

El mantenimiento incorrecto de los equipos puede ser peligroso. Los fallos de equipos pesados y las piezas móviles que no funcionan correctamente crean un entorno inseguro para sus trabajadores. Las fugas, los derrames y los posibles incendios pueden crear problemas medioambientales y de salud que se extienden más allá de las instalaciones. Además, el incumplimiento puede dar lugar a cuantiosas multas.

Más tiempo de inactividad

Un mayor número de activos con fallos se traduce en más tiempo de inactividad no planificado, en más de un aspecto. Sufrirá un mayor número de fallos de activos, y las actividades de mantenimiento de emergencia suelen tardar más en realizarse. Si para la reparación de un fallo necesita piezas que no tiene a mano, perderá aún más tiempo de actividad mientras espera la reposición de las piezas en el inventario.

Reducción de la productividad

El tiempo de reparación afecta al proceso de producción. También exige que su equipo de mantenimiento dedique más tiempo por activo, lo que reduce la disponibilidad para su programa de mantenimiento preventivo y las tareas proactivas.

Mayores costes de mantenimiento

El aumento del tiempo de inactividad, el aumento del mantenimiento de emergencia y la sustitución más frecuente de equipos y piezas contribuyen a aumentar los costes de mantenimiento. Aunque el mantenimiento preventivo puede requerir más inversión inicial, se amortiza rápidamente con una mayor fiabilidad inherente, lo que significa menos mantenimiento de emergencia y menos sustituciones de activos.

Menores beneficios

La reducción de la productividad y el aumento de los costes de mantenimiento perjudican los márgenes, lo que se traduce en una reducción de los beneficios. Puede ser difícil recuperarse de esto, especialmente si no es capaz de predecir la próxima avería.

Ejemplos de RCM en todos los sectores

El mantenimiento centrado en la fiabilidad se utiliza en cualquier sector afectado por costosos tiempos de inactividad provocados por fallos de activos. Algunos sectores que pueden utilizar el RCM son:

  • Automoción: Los datos históricos y el análisis de tendencias ayudan a identificar los modos de fallo dominantes para que los equipos puedan modificar las estrategias de mantenimiento de equipamiento y gestión de flotas en consecuencia.
  • Aviación: El sector de la aviación, donde se cree que se originó el RCM, se beneficia de planes de mantenimiento personalizados para cada componente de la aeronave. Evitar tanto el exceso de tareas innecesarias como la dependencia excesiva del mantenimiento de emergencia mantiene más aviones en el aire.
  • Alimentos y bebidas: Las empresas líderes maximizan el cumplimiento normativo, la salud y la seguridad, la calidad de los productos y embalajes y la productividad con un programa de mantenimiento de la planta basado en los requisitos de los activos individuales.
  • Fabricantes de equipos y dispositivos médicos: El RCM ayuda a los líderes del sector a mantener unos estándares de alta calidad para los productos médicos que salvan vidas mediante la organización de las actividades de mantenimiento basadas en la fiabilidad. El resultado es que los equipos sufren menos tiempo de inactividad y pueden gestionar fácilmente el control de calidad y el cumplimiento normativo.
  • Gas y petróleo: Los fallos de los equipos en el sector del petróleo y el gas pueden ser catastróficos para las instalaciones, los empleados, las comunidades y el medioambiente. Los equipos pueden priorizar la seguridad y la sostenibilidad mediante el desarrollo de soluciones de mantenimiento para los modos de fallo más críticos.
  • Embalaje: Los fallos de la línea de producción pueden causar estragos en los objetivos clave. El RCM distribuye los recursos de mantenimiento en función de las necesidades, lo que se traduce en una planificación de mantenimiento simplificada y una mayor eficiencia para cumplir las cuotas.
  • Productos farmacéuticos: No todos los modos de fallo apagan el equipo. Pero en el sector farmacéutico, incluso las pequeñas desviaciones tienen enormes consecuencias. Las empresas utilizan el RCM para mantener la seguridad y conformidad de los activos y materiales críticos, lo que crea productos más seguros.
  • Gestión de instalaciones: Los programas de mantenimiento para equipos variados como ascensores, sistemas de climatización y alarmas no deben ser idénticos. Con el RCM, los responsables de las instalaciones pueden elegir tareas de mantenimiento razonables en función del tipo de equipo, la criticidad y los modos de fallos potenciales.
  • Energía y servicios públicos: La EPA y la OSHA establecen normas estrictas para el sector energético, por lo que el mantenimiento en este sector puede ser complejo. El proceso de RCM permite a las empresas de servicios públicos crear intervalos de tareas únicos basados en las necesidades de cumplimiento normativo de cada activo.

Estos tipos de empresas, y muchas otras, utilizan el RCM para planificar el mantenimiento y garantizar que los activos críticos funcionen según lo previsto.

Ventajas y desventajas del mantenimiento centrado en la fiabilidad

Los objetivos del RCM incluyen la capacidad de evaluar, categorizar, priorizar y comprender cómo intervenir en el impacto de los fallos. En última instancia, al realizar un análisis de RCM, su organización desarrollará programas de mantenimiento únicos para cada activo crítico.

Esta estrategia de mantenimiento eficaz ofrece ventajas clave, entre las que se incluyen:

  • Ahorro de costes: La selección de estrategias de mantenimiento específicas para cada activo garantiza que los activos no se mantengan en exceso.
  • Mejora de la vida útil de los activos: Cuando los activos se mantienen correctamente, se puede ampliar su vida útil.
  • Rendimiento mejorado: El plan de RCM examina las funciones de los activos y se implementa para mejorar la funcionalidad existente. Esto aumenta el rendimiento y la seguridad.
  • Mejores decisiones: Con los datos y la información obtenidos de los programas de RCM, los responsables de tomar decisiones pueden acertar más a la hora de decidir qué tipo de mantenimiento realizar o si sustituir los activos.
Advantages and disadvantages of RCM infographic

Aunque el mantenimiento centrado en la fiabilidad tiene muchas ventajas, también tiene sus inconvenientes:

  • Tiempo de preparación prolongado: Se tarda mucho tiempo en analizar cada fallo potencial e implementar el plan de mantenimiento correcto para mitigar los fallos más críticos. Esto ocurre especialmente en las empresas que no tienen registros históricos de mantenimiento a los que recurrir.
  • Complejidad: Con diferentes activos en diferentes planes de mantenimiento, puede ser difícil realizar un seguimiento de las necesidades de cada activo.
  • Mejora continua: Incluso después de invertir el tiempo necesario para crear la estrategia inicial de RCM, los programas deben ajustarse y mejorarse continuamente para tener el máximo impacto en la funcionalidad.

La correcta implementación de un proceso de RCM, junto con el software CMMS, aumentará la rentabilidad, la fiabilidad de los activos y el tiempo de actividad de los equipos. Un programa de RCM puede mejorar la comprensión de los riesgos por parte de su organización y mejorar la toma de decisiones, especialmente cuando se combina con otras estrategias de mantenimiento proactivas, como el mantenimiento basado en riesgos. El mantenimiento no es una práctica que sirva para todos los casos, y un programa de mantenimiento centrado en la fiabilidad implica un análisis detallado y personalizado.

Cómo ejecutar un programa de mantenimiento centrado en la fiabilidad

Hay tres fases de un programa de mantenimiento centrado en la fiabilidad, y siete pasos dentro de estas fases para garantizar que el programa se implemente completamente. Las tres fases son la decisión, el análisis y la acción.

Fase I: Decisión

Justificación y planificación basadas en la necesidad, la preparación y los resultados deseados.

Paso 1: Preparación del análisis de mantenimiento centrado en la fiabilidad

La eficacia del análisis de mantenimiento centrado en la fiabilidad depende de la eficacia del equipo que lo respalda. Los equipos multifuncionales más eficaces incluyen empleados de mantenimiento, jefes de proyectos, expertos en la materia e incluso directores ejecutivos.

Además, documentar los procedimientos y el plan del proyecto puede ser vital para que su equipo cumpla los objetivos. El comienzo de un proyecto de RCM es un buen momento para definir sus objetivos organizativos, preocupaciones de gestión de proyectos, presupuesto y plazos, y posibles obstáculos.

Paso 2: Selección de los equipos para el análisis de mantenimiento centrado en la fiabilidad

Los equipos seleccionados para el análisis de RCM deben ser críticos para las operaciones, objeto de debate sobre el coste de reparación frente al coste de sustitución, y estar incluidos en el gasto anterior en mantenimiento preventivo. Para seleccionar los mejores equipos para el análisis de RCM, responda a estas preguntas:

  • ¿Podría ser difícil detectar un fallo durante el funcionamiento y el mantenimiento normales?
  • ¿Podría el fallo afectar a la seguridad?
  • ¿Podría el fallo afectar significativamente a las operaciones?
  • ¿Podría el fallo afectar significativamente al gasto?

Si la respuesta a la mayoría o a todas estas preguntas es afirmativa, es probable que el RCM sea el mejor tipo de mantenimiento para ese activo.

Paso 3: Identificar la funcionalidad

Cree una lista completa de la funcionalidad de un equipo, que incluya tantos datos como sea posible. Es importante especificar los niveles de rendimiento deseados de los activos, en lugar del rendimiento real, ya que puede reflejar un problema operativo o de mantenimiento. La funcionalidad del sistema determina las funciones que deben tener los equipos que lo componen.

Fase II: Análisis

Realice el estudio de mantenimiento centrado en la fiabilidad de forma que proporcione resultados de alta calidad.

Paso 4: Identificar fallos funcionales

El fallo funcional es la incapacidad de un activo o sistema de cumplir los estándares de rendimiento aceptables. Los fallos pueden incluir un rendimiento deficiente, un rendimiento excesivo, la realización de funciones innecesarias o no deseadas o un fallo completo. Por ejemplo, cuando un rodamiento del motor falla debido a una falta de lubricación, un fallo total funcional implicaría que el motor no gire y que el motor no funcione.

Paso 5: Identificar y evaluar los efectos de los fallos

A continuación, su equipo debe documentar lo que sucede realmente cuando se producen fallos. ¿Qué se puede observar? ¿Cuál es el impacto del fallo en la producción? ¿Hay un impacto significativo en la seguridad?

Paso 6: Identificar modos de fallo

Una vez que identifique los equipos y los fallos funcionales sistemáticos, se deben considerar los modos de fallo. Una de las técnicas más comunes para abordar la detección de modos de fallo es el análisis modal de fallos y efectos (AMFE). El AMFE es un enfoque paso a paso para identificar todos los posibles fallos en un diseño, un proceso de fabricación o montaje, o un producto o servicio. Comprender los efectos de un fallo implica hacerse preguntas como:

  • ¿Qué riesgos para la seguridad plantea este fallo?
  • ¿Qué impacto tiene este fallo en el funcionamiento/la producción?
  • ¿Este modo de fallo produce interrupciones totales o parciales?

Un sistema de gestión de mantenimiento informatizado (CMMS) ofrece herramientas de automatización que reducen el trabajo programado que falta y los fallos de los equipos, lo que hace que la optimización del MP sea lo más eficiente y ágil posible. Las funciones de generación de tareas de MP, programación de MP e inspecciones facilitan la mejora continua y pueden respaldar el programa de mantenimiento preventivo de su organización.

Fase III: Acción

Actúe según las recomendaciones del estudio para actualizar los sistemas, procedimientos y mejoras de diseño de activos y mantenimiento.

Paso 7: Selección de las tareas de mantenimiento

En este punto, se puede identificar la tarea de mantenimiento más adecuada en función de la información del modo de fallo. Las técnicas de gestión de fallos se pueden agrupar en dos categorías:

  • Tareas proactivas: Se realizan técnicas de mantenimiento preventivo y predictivo para evitar fallos en los equipos o en los sistemas. El mantenimiento preventivo se basa en el calendario o en el uso y ayuda a reducir el riesgo de fallo, mientras que el mantenimiento predictivo puede detectar el fallo antes de que se produzca. Al mantenimiento predictivo también se le llama supervisión de estado.
  • Acciones predeterminadas: El mantenimiento reactivo, o resolución reactiva de incidencias, se ocupa de los fallos después de haberse producido. El mantenimiento hasta la avería es una táctica en la que el equipo funciona hasta que falla y, a continuación, se realiza el trabajo. Un ejemplo clásico de un componente que suele fallar es una bombilla.

La selección de la estrategia adecuada para la gestión de fallos se basa en la comprensión de los modos de fallo, la criticidad del equipo y el impacto económico de los fallos.

5 requisitos para la implementación de un programa de RCM

Una estrategia eficaz de mantenimiento centrada en la fiabilidad requiere que las personas y los procesos adecuados identifiquen y resuelvan los patrones de fallos, prioricen las estrategias de mantenimiento adecuadas y creen condiciones de funcionamiento óptimas. Para lograrlo, necesitará lo siguiente:

  1. Un sólido historial con estrategias de mantenimiento preventivo: El RCM puede ser complejo y crear dificultades para las plantas y los trabajadores de mantenimiento que no estén familiarizados con las estrategias proactivas. Asegúrese de que su equipo conozca a fondo el mantenimiento preventivo antes de incorporar el RCM.
  2. Un objetivo principal claro: ¿Por qué tiene previsto introducir el RCM? ¿Qué espera conseguir? Para brindar mayor transparencia, claridad y éxito, describa y comunique su objetivo principal antes de la implementación.
  3. Un presupuesto de mantenimiento realista: El RCM reduce los costes de mantenimiento en general; sin embargo, debe prepararse para unos costes iniciales considerables. Formar a los equipos, recopilar comentarios de mantenimiento, llevar a cabo el análisis de modos de fallo y efectos (AMFE), realizar reparaciones nuevas y frecuentes, y hacer ajustes en su programa de mantenimiento requiere mucho tiempo y dinero. Para obtener beneficios, hay que hacer frente a los gastos iniciales.
  4. Disponibilidad del equipo: Inicialmente, el RCM exige una inversión considerable de tiempo y recursos. ¿El tamaño y la disponibilidad de su equipo pueden adaptarse a esas necesidades? Ya sea reasignando recursos, aplazando otros proyectos o contratando nuevos miembros para el equipo, prepárese para este compromiso antes de empezar.
  5. Conocimientos y habilidades del equipo: ¿Su equipo de mantenimiento está muy familiarizado con las condiciones de funcionamiento de sus activos físicos? ¿Y con sus procesos de producción y mantenimiento? La implementación correcta del RCM exige equipos de mantenimiento motivados, cualificados y con conocimientos, incluso cuando se contratan consultores externos para la incorporación.

Si cumple estos cinco requisitos, es menos probable que abandone sus iniciativas de RCM y esté más preparado para alcanzar el éxito.

¿Cuáles son las 7 preguntas del RCM?

Los criterios de evaluación para el mantenimiento centrado en la fiabilidad (SAE JA1011) identifican los criterios clave para los procesos de RCM. La publicación posterior, Guía de la norma de mantenimiento centrado en la fiabilidad (RCM) (SAE JA1012), se basa en estos criterios con mayor detalle. La SAE JA1012 identifica los requisitos básicos que debe cumplir un programa antes de que sea realmente un programa de RCM. Comienza con estas siete preguntas:

  • ¿Para qué sirve este elemento y cuáles son sus estándares de rendimiento asociados?
  • ¿De qué manera podría no cumplir con las funciones necesarias?
  • ¿Cuáles son los eventos que provocan cada fallo?
  • ¿Qué sucede cuando se produce cada fallo?
  • ¿Cómo influye cada fallo?
  • ¿Qué tareas sistemáticas se pueden realizar de forma proactiva para evitar o disminuir las consecuencias del fallo?
  • ¿Qué se debe hacer si no se puede encontrar una tarea preventiva adecuada?

Otras preguntas clave que debe plantearse para comenzar el RCM

Antes de iniciar un programa de mantenimiento centrado en la fiabilidad, debe asegurarse de que el programa se ajuste a los objetivos, los recursos y las necesidades operativas de la organización. Estas son algunas preguntas clave que debe tener en cuenta:

  • ¿Cuáles son los objetivos principales de la implementación de un programa de RCM?
  • ¿Cómo encaja el RCM con la estrategia y visión generales de la empresa?
  • ¿Cuál es el enfoque actual del mantenimiento (reactivo, preventivo, predictivo o una combinación)?
  • ¿Cuáles son los principales retos o problemas del proceso de mantenimiento actual?
  • ¿Cómo se priorizan y programan actualmente las tareas de mantenimiento?
  • ¿Qué datos están disponibles actualmente sobre el rendimiento de los equipos, las tasas de fallos y el tiempo de inactividad?
  • ¿Existe un sistema de gestión de mantenimiento informatizado (CMMS) o una herramienta similar para realizar un seguimiento de las actividades de mantenimiento?
  • ¿Quién será responsable de dirigir la iniciativa de RCM? ¿El equipo directivo está conforme con los objetivos del programa?
  • ¿Habrá informes y análisis para medir la eficacia del programa de RCM (KPI como el tiempo medio entre fallos, la reducción del tiempo de inactividad, etc.)?
  • ¿Cuál es el presupuesto asignado para el programa de RCM?

Responder a estas preguntas ayudará a su organización a establecer una base sólida para crear una estrategia de RCM que se ajuste a los objetivos generales de su organización y a su presupuesto.

¿Qué hace que un programa de mantenimiento centrado en la fiabilidad (RCM) tenga éxito?

Un programa de mantenimiento centrado en la fiabilidad satisfactorio requiere una combinación de planificación, ejecución y evaluación continua adecuadas para mejorar continuamente sus procesos. Estas son algunas cosas que puede hacer para asegurarse de que su programa tenga éxito:

  • Definir las métricas de éxito con antelación: Establezca objetivos cuantificables, como la disminución del tiempo de inactividad, la ampliación de la vida útil de los activos o la reducción de los costes de mantenimiento, para comprobar si su programa tiene éxito según los estándares de la empresa.
  • Adaptarse a las prioridades empresariales: Asegúrese de que el programa apoye los objetivos de la organización, como la eficiencia operativa, la seguridad o el cumplimiento normativo.
  • Realizar un análisis completo de activos: Identifique qué activos son los más críticos y priorícelos en el mantenimiento.
  • Aplicar la toma de decisiones basada en datos: Utilice los registros de mantenimiento, los datos de rendimiento del equipo y el historial de fallos para guiar las estrategias.
  • Adaptar la estrategia a las necesidades de cada activo: Combine el mantenimiento predictivo, preventivo y basado en el estado cuando sea necesario.
  • Preparar a su equipo: Proporcione formación al personal sobre el mantenimiento centrado en la fiabilidad y cómo utilizar las herramientas y tecnologías de diagnóstico para avanzar hacia una estrategia de mantenimiento productivo total (TPM).
  • Agregar tecnología: Las herramientas como los analizadores de vibraciones y los dispositivos de monitorización de la temperatura pueden proporcionar información adicional sobre el estado de los equipos, lo que ahorra un tiempo valioso y ayuda a su equipo de mantenimiento a centrarse en las tareas más importantes.
  • Mejorar de forma continua: Realice revisiones y actualizaciones periódicas para asegurarse de que su estrategia de mantenimiento centrada en la fiabilidad funcione según lo previsto. Haga los ajustes necesarios y continúe perfeccionando su estrategia con el tiempo.

Implementación del mantenimiento centrado en la fiabilidad con un CMMS

Un CMMS correctamente implementado puede facilitar el proceso de RCM. El software CMMS ayuda a los programas de mantenimiento a desarrollar objetivos para el seguimiento de costes, los datos de referencia y la supervisión de los resultados finales.

Por ejemplo, con los paneles de informes y análisis de eMaint, las organizaciones pueden documentar de forma fácil y coherente el historial de órdenes de trabajo, los fallos, los costes y las tendencias. Un CMMS recopila y centraliza los datos que necesita para realizar los análisis que requiere el mantenimiento centrado en la fiabilidad.

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